Mi cabeza esta llena de cosas todo el tiempo; de ideas, de escribir un libro, de limpiar mi cuarto, de ser el mejor en mi trabajo, de aplicarme en el ejercicio, ayudarle a mi madre en la casa, pero, el pequeño detalle o más bien, mi gran problema es la procrastinación.
Me invade, se apodera de mí.
Llevo años queriendo ponerme a escribir algo sobre una idea para un libro corto que deseo comenzar, desde la pandemia, pero no lo hago, la procrastinación me lo impide. Durante estos años mi mente ha esta llena de ideas nuevas sobre lo que quiero escribir, tengo mis ideas organizadas en la mente, pero al momento de escribir o querer hacerlo, me quedo en blanco y me pongo a ver alguna serie o película que hace que me duerma e impida hacer lo demás. Acepto cualquier invitación a salir, me voy al cine, a la playa, de fiesta, a beber, con amigos, pero no me enfoco en todo lo que quiero hacer y eso me pone bastante molesto.
Así que hoy he decido empezar desde cero, (bueno solo quería escribir «empezar desde cero» porque es una canción que me gusta mucho). No empezaré desde cero, pero, trataré de que este sea el comienzo del fin de mi procrastinación.
He comenzado con mi cuarto y arrepentido estoy. Arrepentido del desastre que hay ahora y del sueño que me cargo, pero muy feliz de tantos recuerdos que me he encontrado. Tantos CDS, DVDs, Videojuegos, revistas, libros; la nostalgia se apoderó de mi un momento y ha sido algo bueno para mí en estos momentos.
El techo de mi habitación necesita mantenimiento, he guardado todo en cajas por que quiero raspar y pintar el techo siempre y cuando la procrastinación me lo permita, claro.
También quería pasar a publicar algo por aquí. Cuándo comencé, pensaba en escribir casi diario y me fallé a mi yo del pasado. Ahora pasan meses para qué eso suceda, pero me alegra de que este lugar exista, leer lo publicado y ver cómo he cambiado. Es extraño pero bueno.
Mi trabajo me gusta y a la vez me aburre tanto. Agradezco el trabajo que tengo y agradesco mil el hecho de tener aire acondicionado porque en esta ciudad el calor está insoportable. Después de la procrastinación es mi segundo enemigo.
He repetido muchas veces la palabra procrastinación, lo sé, pero no me importa. De esto se trata: de la procrastinación.
He hecho una pausa a las actividades que acabo de comenzar en mi habitación para tomar una bebida, escuchar música y escribir un poco por acá.
Desconozco que haré con lo que he encontrado y que ya no quiero tener. No sé a quién regalarlo, o si ofrecerlo en línea. Lo veré mañana al despertar.
No dejen que la procrastinación los detenga, somos más fuertes que eso. Aunque nosotros mismos somos la procrastinación, podemos superarnos.





